La Castilla de Cataluña
El territorio de La Noguera, una extensa comarca situada entre la depresión central catalana y el Prepirineo de Lleida, fue, durante la Alta Edad Media, al final del dominio musulmán, la zona de expansión del importante Condado de Urgell, con la ciudad de Balaguer como capital.
Los castillos feudales constituían los núcleos de los territorios que estaban bajo el poder de la nobleza. En la Edad Media, la sociedad era tremendamente jerárquica. En el castillo vivían los nobles, algunos caballeros, la "guarnición" como ejército de protección y, como no, el servicio doméstico siempre atento a las órdenes y necesidades del señor.
En los alrededores de la fortaleza había dos tipos de tierras: las de los nobles y las parcelas que estos cedían al pueblo para que las trabajaran, siempre controlados por un delegado del señor feudal y con la obligación de pagar con gran parte de la cosecha su condición de vasallos.
Y es que, a parte de las ganancias que conseguían con las guerras o a partir de herencias y matrimonios convenientes, gran parte de la riqueza de los nobles provenía de la explotación de sus tierras. El pueblo al servicio del señor feudal.